lunes, 19 de enero de 2015

Me aburro


¡Me aburro!

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En la sociedad en que vivimos, parece no ser admisible el hecho de “no estar haciendo nada”. Nuestra agenda siempre tiene que estar repleta de actividades, tareas y compromisos. Por ello, es más fácil que nos aburramos al pasar un día entero en casa o hacer por varias horas lo mismo.
Pero más allá del aburrimiento en si, el problema radica en que no estamos satisfechos con nada. Imagina esta situación: Una persona que trabaja todo el día en una oficina se queja porque no tiene nada de tiempo libre de lunes a viernes. Llega el fin de semana y en lugar de aprovecharlo para sus tareas extras, dice que está aburrida. Ni que hablar cuando llega el domingo por la tarde y ya ha limpiado, hecho la compra, ordenado, visitado familiares, dormido, salido de copas, ido al cine, etc. ¡Me aburro! ¿y ahora qué hago? Son las dos frases más frecuentes.
Ahora bien, ¿Por qué es preciso siempre “hacer algo”? ¿No basta con quedarnos en casa mirando la lluvia caer, cómo juegan nuestros hijos o acariciar a tu mascota? Pues al parecer, no. El aburrimiento no es simplemente una falta de interés por las cosas a nuestra disposición, sino que existen causas más profundas, las cuáles fueron analizadas por los psicólogos.
Si te sueles aburrir por todo puede deberse a que no estás satisfecho con tu vida en general o con algo en particular. Por ejemplo, estar en tu casa con tus padres cuando te gustaría estar con tus amigos o estar preparando la cena cuando querrías estar en el cine con tu pareja.
Por otra parte, el hecho de estar aburrido habla de que nos hemos acostumbrado a la sobre estimulación. Eso no es bueno para nuestra salud, tanto física como mental. En algún momento de la jornada, el cuerpo y el cerebro necesitan descansar. Si el fin de semana te lo pasas de aquí para allá, entonces no esperes sentirte de buen humor de lunes a viernes.
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¿Cuáles son los efectos del aburrimiento?

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En primer lugar, afecta la percepción del tiempo. Miras el reloj y son las 12,15. Te quedas acostado mirando el ventilador de techo girar, piensas que ha pasado mucho rato y vuelves a revisar la hora: son las 12,17. ¿Cómo puede ser que sólo hayan pasado dos minutos? Si por el contrario hubieras estado conversando con tu amiga o de compras en el centro comercial, esos 120 segundos no significarían nada.
Haz el ejercicio de “no hacer nada” durante un tiempo y trata de adivinar cuánto ha pasado. ¡No vale contar los segundos! De esta manera, aprenderás a apreciar cada segundo, minuto y hora… regalos maravillosos que nada ni nadie puede devolverte.
En segundo lugar, el aburrimiento estimula la creatividad, por más de que no seamos de imaginar o construir demasiado. Claro, porque no se trata de algo negativo si sabemos aprovecharlo. Los investigadores tienen una respuesta (como casi siempre) a esto: estar aburridos es sinónimo de encontrarnos “atascados” en una situación, como que no podemos salir de un pozo en el que nos hemos caído y que nos será muy difícil alcanzar nuestras metas.
Podemos asumir una postura más positiva y entusiasta y “sacarle el zumo” a este estado. La mente empezará por si misma a crear, imaginar y ofrecer alternativas posibles para salir airosa. Muchos escritores han realizado sus mejores obras después de estar varias horas frente a su ordenador o máquina de escribir completamente “vedados” o “trabados”.
Y por último, el aburrimiento nos desvela un gran secreto: cómo somos en realidad. Solemos creer que está relacionado a la falta de actividades o de “cosas para hacer”, en un mundo tan estimulado como el que vivimos. Si embargo, algunos estudios revelan que se debe a la falta de conexión con nuestras emociones, es decir, que no nos conocemos realmente.
Las personas que más se aburren son las que más dificultades tienen para reconocer y manejar lo que sienten. Partiendo de la base de que el aburrimiento es una tendencia a conseguir satisfacción externa, es válido entonces afirmar que quedarnos solos con nosotros mismos conllevaría un problema para conocernos.

lunes, 12 de enero de 2015

5 preguntas para averiguar si eres una persona demasiado defensiva

5 preguntas para averiguar si eres una persona demasiado defensivapcdoctorhgclrlu21.gif picture by amandavivina


Una actitud permanentemente defensiva podría ser un molesto obstáculo para tus relaciones personales o para tu desarrollo general. Si sospechas que regularmente muestras este tipo de conducta, pero aún no tienes la certeza total de ello, probablemente responder a estas simples preguntas te ayudará a aclararte.
¿Lo que comenzó como una simple charla terminó en un gran debate?

Las personas que están siempre a la defensiva tienen dificultades para disfrutar de una charla. Su conducta hace que cualquier diálogo trivial se convierta en un feroz debate. A menudo sienten que es necesario defender su posición y buscarán convencer a los demás de que su punto de vista es el más acertado.

¿Has pasado por situaciones donde una pregunta habría simplificado todo?

Otro rasgo característico de alguien en actitud defensiva es sacar conclusiones a partir de la poca información que posee. Esta persona probablemente sienta que al preguntar se muestra vulnerable ante el resto.

¿Tienes desbordes emotivos de manera frecuente?
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El hecho de que las emociones se salgan de control es otro indicador de una actitud defensiva. Frente cualquier estímulo, una persona a la defensiva sentirá que sus derechos están siendo pisoteados y que es necesario defenderlos. Este tipo de reacciones exageradas suelen ocultar también una autoestima baja.

¿Por lo general sueles tener una visión pesimista del mundo?
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Una peculiaridad de esta conducta es ver el mundo como un lugar en el cual no se puede confiar, donde “la gente malvada” abunda y en cualquier momento podría pasar algo malo. Para alguien en actitud defensiva, la mayoría, si no todos, son enemigos potenciales.

¿Sientes excesiva tensión mental o estrés antes de dormir?
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Estar siempre a la defensiva implica tratar de mantener un nivel de atención constante. Como sabemos que eso no es posible, se genera una gran tensión mental que se manifiesta justo antes de dormir. Las tensiones pueden evidenciarse de diferentes formas: un exceso de recuerdos acompañados del pensamiento “hubiera sido mejor si…”, frustración, ansiedad, la imposibilidad de sacarse de la cabeza lo que “tal persona” hizo, agotamiento mental. Incluso las tensiones pueden manifestarse de manera física, principalmente en: mandíbulas, puños, cuello y espalda.
Si sientes que las preguntas anteriores describieron tu forma de ser, es muy probable que estés adoptando una actitud defensiva. Tal vez incluso sin darte cuenta. No es fácil cambiar este tipo de conducta, pero hay técnicas que te ayudarán a modificar esta actitud de manera gradual.
El primer paso es identificar aquellas acciones que denoten una actitud defensiva; luego deberás esforzarte por cambiarlas, es decir, evitar que se surjan de manera mecánica. Las técnicas de relajación, tanto física como mental, son un buen punto de apoyo. También te ayudará bastante que refuerces tu autoestima. Si aumentas la confianza en ti mismo, poco a poco será más fácil confiar en los demás.
No dejes que esta actitud defensiva siga siendo un impedimento para tu desarrollo personal y para tus relaciones. Con constancia y con voluntad lograrás cambios muy favorables en tu vida. ¡Puedes hacerlo!

domingo, 11 de enero de 2015

LA AVENTURA

la sobreprotección

Las secuelas de la sobreprotección


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No debemos confundir proteger con sobreproteger. La protección hacia nuestros hijos es vital para ellos. Cuando son pequeños nos necesitan y dependen de nosotros para casi todo.Todos los animales, por instinto, protegen y cuidan de sus crías durante un tiempo determinado, de manera que cuando la cría ya puede valerse por sí misma, comienza su andadura en el mundo en solitario, desprendiéndose de sus padres.
En el caso de los humanos, esta protección es más prolongada en el tiempo y no solo eso, en muchas ocasiones, esta protección, que en principio servía para cuidar de nuestros hijos y mantenerlos seguros, puede convertirse en algo realmente dañino para su salud mental. Hablamos entonces de la sobreprotección.
Podríamos decir que sobreproteger a un hijo es ir más allá de cubrir y satisfacer sus necesidades y cuidados básicos. Es pensar por el hijo, tomar decisiones por el hijo, solucionar todos los problemas del hijo. Es vivir por el hijo, cuando el hijo es, en esencia, una persona que debe desarrollar sus propias capacidades personales si quiere funcionar correctamente en el mundo.
Son los típicos padres que están todo el día repitiéndoles a sus hijos: “No hagas eso que puedes lastimarte”, “No vas a ir a dormir a casa de tu amigo porque yo no conozco esa casa”, “No irás a la excursión porque los animales pueden ser peligrosos” y no y no y no. Lógicamente, con esta actitud solo inculcamos miedo a nuestro hijo y la idea falsa de que el mundo es un lugar peligroso.
Por otro lado, estos padres son muy permisivos, en el sentido de que no suelen poner límites y normas claras que los niños entiendan e interioricen. Además de ésto, si los hijos violan esas normas difusas, ellos no establecen consecuencias definidas por miedo a dañar a sus hijos, cuando realmente las consecuencias sirven para educar, no para dañar. Tampoco les exigen obligaciones ni responsabilidades que por edad puedan realizar alegando a que “no quieren hacerlo”, “lo hacen mal” o “pobrecito que es muy pequeño”.
Éstas son las creencias disfuncionales de los padres sobreprotectores. Ellos piensan que al sobreproteger a sus hijos, van a cuidar su autoestima, no van a dañar su salud mental porque no les van a crear disgustos ni frustraciones y además serán hijos felices porque “no les va a faltar de nada”.

¿Qué consecuencias puede tener la sobreprotección?



Personas miedosas


Tiene sentido. Si nos hemos pasado la vida advirtiéndole a nuestros hijos de absolutamente todos los “peligros”, por improbables o insignificantes que sean, que pueden encontrarse en su vida, andarán por el mundo con miedo a lo “que pueda ocurrir”.
Además, si nunca le hemos dado las herramientas para que sepan afrontar y solucionar sus problemas por ellos mismos, serán incapaces de enfrentarse a ellos solos e incluso pueden hacerse dependientes de alguien que les “saque las castañas del fuego” cada vez que se encuentren en una situación complicada.

Personas dependientes


Como he comentado en el punto anterior, si no les enseñamos a tomar sus propias decisiones, a gestionar su propia vida o a solventar sus problemas, siempre dependerán de alguien para hacerlo porque realmente es que no saben hacerlo solos.
Ésto a su vez, crea problemas de autoestima ya que si uno percibe que no sabe manejarse por la vida por sí mismo o que nunca toma la iniciativa en nada, su autoconcepto será, desgraciadamente, el de un “inútil” que siempre necesita a otro a su lado.

Baja tolerancia a la frustración


Como sus padres siempre se han asegurado de que no sufran por nada ni se frustren cuando no consiguen lo que quieren, dándoles todo lo que piden en el momento que lo piden y minimizando su dolor. No han aprendido a tolerar que las cosas no siempre salen en la vida como a uno le gustaría y nos guste o no, esta es la realidad. 
Puede ser que bajo el cobijo de la familia el hijo sienta que lo tiene todo y que los padres son una especia de sirvientes que están a sus pies cuando ellos lo necesitan. Pero tarde o temprano, la vida y la sociedad les dirá que ésto no es así y que hay cosas que inevitablemente nos harán daño y nos crearan frustración. Lo más probable es que reaccionen a las frustraciones con ira, exigencias e incluso agresividad lo que les puede llevar a tener dificultades en las relaciones sociales y en la vida en general.
 

Anulación del desarrollo de las capacidades personales


Si siempre estamos anticipándole al niño lo que le va o no a ocurrir, si no le dejamos equivocarse para aprender y si lo hacemos todo por ellos, evidentemente, estamos capando su capacidad de aprendizaje.
Si antes de que el niño tenga ganas de orinar, ya lo estamos obligando a ir al baño “porque no vaya a ser que luego te entren ganas y no encontremos un sitio para hacerlo”, él no sabrá identificar por sí mismo sus propias señales fisiológicas cuando necesite ir al baño.
Si no le dejamos caerse, nunca aprenderá qué es lo que debe hacer y lo que no debe hacer. Las personas aprendemos por consecuencias negativas y positivas debido a nuestras experiencias directas, por lo que es indiscutible la necesidad de que el niño experimente con el mundo para aprender a manejarse mejor en el futuro.
Como siempre digo, todo lo que se aprende, también se desaprende y ésto es lo positivo. Ahora tú, que eres ese niño sobreprotegido pero ya adulto, es tu responsabilidad de reeducarte para crecer como persona y para mejorar.
Y tú, como padre que se acaba de identificar con este artículo, te diré que todavía estás a tiempo de cambiar tu mentalidad si quieres ayudar a tu hijo a ser una persona autónoma, independiente y feliz. No sobreprotegerle, es el mejor regalo que le puedes hacer.

El significado de la nostalgia

La nostalgia es la añoranza del pasado, particularmente por una época o lugar donde tuvimos buenas experiencias o que nos generan buenos recuerdos. Puede ser un momento específico o la “buena época” de la juventud.
En siglos pasados se creyó que la nostalgia era una enfermedad pero hoy sabemos que solo es un estado de ánimo. A través de la nostalgia encuentras un escape para liberarte del presente. Esto puede llevarte a sentimientos de soledad, falta de sentido a la vida y desconexión con quienes te rodean. Otras veces, puede mejorar el estado de ánimo y darte más seguridad. La nostalgia se hace presente al entrar en contacto con un aroma, objeto o sonido.

¿La nostalgia sirve de algo?


Sí, la nostalgia tiene cuatro funciones principales:

– Como preparación emocional para experiencias nuevas similares a otras del pasado. En este caso se complementa con la expectativa. Te llena de entusiasmo y emoción por aquello que esperas. El recordar experiencias pasadas y el imaginar el futuro te hace sentir más fuerte en poco tiempo. Es más sencillo que cumplas una meta o sueño si lo asocias emocionalmente con un éxito pasado.
– Te hace más creativo. Al proveernos de sensaciones y emociones, también nos recuerda su falta. Esto hará que te muevas para traer de vuelta eso que añoras. Algunas veces puede traducirse en comprar algo y otras en entablar nuevas relaciones.
 – Crea conexiones emocionales o las fortalece. Muchas amistades perduran o se hacen más fuertes gracias a la nostalgia. ¿Te has encontrado con un viejo amigo de la infancia y al conversar sobre el pasado la relación renace? Algo similar pasa con las parejas que antes de terminar la relación hablan sobre ella y encuentran muchos recuerdos y experiencias que no desean perder.
– Te da más seguridad. Se ha demostrado que en momentos de transición, calma o cuando nos enfrentamos a un clima frío, la nostalgia nos da cierto soporte. Puede parecer raro, pero incluso el solo recuerdo de un día en la playa te puede hacer sentir ese calor. Lo mismo pasa cuando te enfrentas a una nueva experiencia que te genera incertidumbre. Al recordar otra en la que te fue bien y tuviste éxito, tus expectativas cambian.
 
Los riesgos de la nostalgia

 

Como todo en la vida, un exceso de nostalgia puede ser más perjudicial que benéfico. Cuando esta emoción nos hace distorsionar e idealizar el pasado puedes dejar ir muchas cosas. Si te concentras demasiado en recuperar lo que un día tuviste puedes caer en la utopía y dejas de vivir el presente.


De hecho, no es raro encontrar personas que consideran que lo mejor de su vida ya pasó y hacen lo posible por recuperarlo. Puede ser la juventud, un relación de pareja, alguna posesión material, etc. Sin importar el objeto de su añoranza, todos coinciden en la infelicidad que ese recuerdo les trae.
La clave es aprender a vivir el presente usando la nostalgia para avanzar al futuro.


viernes, 9 de enero de 2015

Claves para mantener el equilibrio emociona


Claves para mantener el equilibrio emocional

1. No te identifiques con tus preocupaciones. Piensa que son más cavilaciones estériles que reflexiones útiles. Las preocupaciones son errores de enfoque, así que conviene no dejarse engañar por ellas. Amplia tu foco e incorpora todas las posibilidades y oportunidades de que dispones.

2. Calibra de una manera realista tus inquietudes. A veces un problema nos secuestra emocionalmente como si en ellos nos fuera la vida. Acostúmbrate a medirlo de 0 a 100. La mayoría de nuestras preocupaciones se sitúan entre 0 y 20. Así te ocuparas de ellas, pero en un ambiente más distendido y sin la impresión de que se trata de un asunto gravísimo.

3. No te dejes llevar por tus necesidades de controlarlo todo. Es una tarea que nunca se acaba, porque detrás de cada asunto surge otro. La necesidad de control te condena a estar permanentemente desbordado y a ser presa fácil de la ansiedad. Acepta que hay muchas cosas que siguen su rumbo y muchas personas a tu alrededor con sus propias cotas de responsabilidad. Aprende a delegar y a sentirte cómodo en cuando el proceso esta aun sin acabar. Deshazte de la impaciencia.

4. Acepta que no eres omnipotente. Hay muchas cosas que jamás podrás hacer. ¿Triste?. Puede que tu tristeza te dolerá menos que toda la tensión de las quimeras imposibles. Y ser mucho mas fecunda, porque así le dedicaras tu energía a todo eso que si depende de ti.carga


5. Aprende a sentirte cómodo en la incertidumbre. No tienes todas las respuestas, y nunca las tendrás. Muchas llegaran a su debido momento. Y otras quizá no lleguen nunca. Pero la buena noticia es que no necesitas saberlo todo para vivir. Lo que necesitas para vivir es aprender a aceptar los ritmos de la vida y a desarrollar la confianza en ti y en la vida.

6. Aprender a aceptar los problemas. Toda tu vida va a estar llena de problemas. Si no te gusta ese nombre, puedes cambiárselo: toda tu vida va estar llena de retos, de lecciones. Todo esta en movimiento, las situaciones son cambiantes, y lo mejor que puedes hacer es desarrollar una buena capacidad de adaptación. Los problemas no son más que ejercicios de aprendizaje que te ayudan a crecer.

7. Admite que la adversidad existe. A veces las situaciones de tu vida no serán como te gustaría, y tendrás la impresión de que todo te llega a contra dirección,. Forma parte de la vida. La otra parte es que, a veces, todo te resulta favorable. Deja a un lado la pregunta victimista "¿Por qué a mi?. Porque forma parte de la experiencia humana. Deja que la adversidad que sufres te conecte con la adversidad que sufre el resto del mundo. Desarrollarás: compasión, humildad y sabiduría.
La curación del cuerpo llega a través del Alma.
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Tarde o temprano todos los seres humanos enfermamos y el dolor reduce nuestra capacidad para el trabajo y el placer, llegando incluso a arrebatarnos la vida. Sin embargo pocas son las personas conscientes de que la enfermedad aparece cuando malgastamos nuestra energía. permitimos que nos la roben o la encarrilamos hacia objetivos erróneos. Comprenderlo asi nos abre el camino de la autocuración, un milagro posible si interpretamos las dolencias del cuerpo como lo que lo de verdad son: expresiones de un malestar espiritual que SI tiene curación. Los miedos, las fobias, la falta de autoestima o el afán excesivo de control pueden tener repercusiones físicas insólitas y de difícil diagnostico, que solo podemos resolver aprendiendo a mantenernos en contacto con nuestro YO mas hondo.

Aprender el leguaje del sistema energético humano es un medio para comprendernos a nosotros mismos, un medio para salir airosos de estos retos espirituales. Al comprender la anatomía de la energía identificara las pautas o modalidades de nuestra vida, y la profunda interrelación que existen en el funcionamiento de mente, cuerpo y espíritu. Este conocimiento propio nos proporcionara placer y paz mental, y al mismo tiempo lo conducirá a la curación emocional y psíquica.

Nos rodea una energía emocional generada por experiencias interiores y exteriores, tanto las positivas como las negativas. Esta fuerza influye en el tejido físico interno del cuerpo . De esta manera, la biografia de una persona, es decir, las experiencias que conforman su vida, se convierte en su biología.

LA BIOGRAFIA SE CONVIERTE EN BIOLOGIA. Nuestro cuerpo contiene nuestra historia, todos los capítulos, párrafos, y versos, línea a línea, de todos los acontecimientos y relaciones de nuestra vida. Un miedo, por ejemplo, activa todos los sistemas corporales, el estomago se tensa, el ritmo cardiaco se acelera y tal vez el cuerpo comienza a sudar. Un pensamiento amoroso puede relajar todo el cuerpo

Todos tenemos sentimientos negativos, pero no toda aptitud negativa produce enfermedad. Para crear enfermedad, las emociones negativas tienen que ser dominantes, por ejemplo, una persona puede saber que debe de perdonar a alguien, pero decide que continuar enfadada le da mas poder. Continuar obsesivamente enfadada la hace mas propensa a desarrollar una enfermedad porque la consecuencia energética de una obsesión negativa es la impotencia. La energía es poder, y transmitir energía al pasado pensando insistentemente en acontecimientos penosos resta poder al cuerpo, (o sea lo debilita) y puede conducir a la enfermedad. El poder (que nos da la energía) es esencial para sanar y para conservar la salud. Las aptitudes que generan sensación de impotencia no solo conducen a una falta de estima propia, sino que también agotan la energía del cuerpo físico y debilitan la salud en general.carga


EL PODER PERSONAL ES NECESARIO PARA LA SALUD... Muchas personas desarrollan una enfermedad cuado pierden algo que para ellas representa poder, como dinero, un trabajo o cuando pierden a alguien a quien han investido de poder o de su identidad, como el cónyuge, un progenitor o un hijo. Nuestra relación con el poder esta en el núcleo de nuestra salud. Para que una terapia alternativa tenga éxito es necesario que el paciente tenga un concepto interno del poder, una capacidad para generar energía interna y recursos emocionales, como por ejemplo, creer en su autosuficiencia. Es necesario tomar conciencia de lo que nos da poder. La curación de cualquier enfermedad se facilita identificando nuestros símbolos de poder y escuchando los mensajes que el cuerpo y las intuiciones nos envían acerca de ellos.

LA PERSONA PUEDE SANARSE SOLA-- Curación total y cura no son lo mismo. Se produce una "cura" cuando la persona ha logrado controlar o detener el avance físico de una enfermedad. Curar una enfermedad física, sin embargo, no significa necesariamente que se haya aliviado también el estrés emocional y psíquico que formaba parte de ella. En este caso es muy posible, y con frecuencia probable, que la enfermedad reaparezca.

El proceso de la cura es pasivo, es decir, el paciente se inclina a ceder su autoridad al medico y al tratamiento prescrito, en lugar de desafiar activamente la enfermedad y recuperar la salud. La curación en cambio es un proceso activo e interno que implica investigar las aptitudes, los recuerdos y las creencias con el deseo de liberarse de todas las pautas negativas que impiden la total recuperación emocional y espiritual.

Conseguir salud, felicidad y equilibrio energético se reduce a centrar mas la atención en lo positivo que en lo negativo, y a vivir de una manera espiritualmente coherente con lo que sabemos que es la verdad.

LA CONCIENCIA Y SU CONEXION CON LA CURACION. Durante las cuatro ultimas décadas se ha escrito mucho sobre el papel de la mente en la salud, nuestras actitudes tienen un papel importantísimo en la creación y la destrucción de la salud corporal. La depresión, por ejemplo, no solo afecta a la capacidad de sanar, sino que deteriora directamente el sistema inmunitario. El enfado, la amargura, la rabia y el resentimiento obstaculizan el proceso de curación, o lo impiden totalmente. La voluntad de sanar tiene un enorme poder, y sin ese poder interior una enfermedad suele salirse con la suya.

LA CONCIENCIA Y LA MUERTE.¿Significa esto que las personas que no se curan no han conseguido ampliar su conciencia?, NO, en absoluto. Morir no significa no haber sanado. La muerte es una parte inevitable de la vida. La realidad es que muchas personas si se curan de sus tormentos emocionales y psíquicos, y por lo tanto mueren "sanadas".

Al igual que nacemos en el momento idóneo para que nuestra energía entre en la tierra, también hay un momento idóneo para dejar la tierra, No tenemos que morir con dolor y enfermedad. La mente consciente es capaz de liberal el espíritu del cuerpo sin tener que soportar el dolor del deterioro físico. Esta elección la podemos tomar todos.

Tomar conciencia significa cambiar las reglas según las cuales vivimos y las creencias que conservamos. Nuestros recuerdos y aptitudes son literalmente las reglas que determina la calidad de vida y la fuerza de los lazos con los demás.

¿PUEDEN SER CURADAS TODAS LAS ENFERMEDADES?, Si, por supuesto, pero eso no quiere decir que todas las enfermedades van a ser curadas. A veces una persona tiene que soportar una enfermedad por motivos que le servirán para afrontar sus miedos y su negatividad. Y a veces a una persona le ha llegado la hora de morir. La muerte no es el enemigo, es el miedo a la muerte.carga


Resumen del libro "ANATOMIA DEL ESPIRITU.
Autora Caroline Myss,Ph.D.

Necesitamos

Necesitamos

http://youtu.be/_iA3yW8n7cM

Un borrador,
para borrar de nuestra historia todo lo que nos haga daño.

Un detergente,
para quitar las manchas de las máscaras que usamos a diario.

Unas tijeras,
para cortar todo aquello que nos impide crecer.

Un pájaro,
para que nos enseñe a volar alto y cantar con libertad.

Una tinaja,
para añejar el cariño y la madurez del amor.

Un frasco transparente,
para conservar las sonrisas y sin tapa para escuchar su alegre sonido.

Unos lentes,
correctores de la visión de la vida, que nos permitan observar con amor al prójimo y a la naturaleza.

Una ardilla,
que nos indique como trepar por las ramas del árbol de la sabiduría.

Unas agujas grandes,
para tejer sueños e ilusiones.

Un cofre,
para guardar todos los recuerdos que construyen y dan vida.

Un cierre (zipper),
que permita abrir la mente cuando se desee encontrar respuestas, otro para cerrar nuestra boca cuando sea necesario, y otro para abrir nuestro corazón.

Un proyector de películas,
para recordar los momentos más felices en nuestras vidas.

Un reloj,
para darle todo el tiempo al amor y al amar.
Los zapatos de la ética y la moral, para pisar firme y seguro por donde quiera que vamos.

Una balanza,
para pesar todo lo vivido y todo lo experimentado.
 

INVERNADERO DE SUEÑOS: Lugares para ver antes de que desaparezcan

INVERNADERO DE SUEÑOS: Lugares para ver antes de que desaparezcan: Lugares para ver antes de que desaparezcan- Tibet Situado en lo alto de la cordillera del Himalaya, la cultura única de Tíbet...